El Caribe para programar un mes: fibra donde de verdad te alojarías, alquileres por meses y la elección entre una capital con metro o un pueblo de playa a pie.
República Dominicana encaja si quieres trabajar en remoto con el mar a mano sin jugarte la conexión: los apartamentos por meses de las zonas donde se instalan los extranjeros suelen tener fibra, entras sin visado y la hora (UTC-4 todo el año) se lleva bien con Norteamérica y con las tardes europeas.
Hay tres maneras muy distintas de vivirlo. Santo Domingo es la capital, con metro, coworkings, malls y comunidad tech. Las Terrenas es pueblo de playa, se vive a pie y trabajas desde la terraza. Punta Cana tiene la luz más estable del país y el aeropuerto con más vuelos, a cambio de vivir entre resorts y depender del coche. Cada una tiene su propia guía; aquí va lo que sirve para todo el país.
Con pasaporte de la UE, Reino Unido, EE. UU., Canadá y buena parte de Latinoamérica entras como turista sin visado y con 30 días. Si llegas en avión, la tarjeta de turista ya va incluida en el billete, así que no pagas nada al aterrizar (requisitos oficiales).
No hace falta salir del país ni pedir nada al llegar. Pagas una tasa de estadía al marcharte, según el tiempo total que hayas pasado:
No existe visado de nómada digital. Quien trabaja en remoto se queda como turista, un estatus que formalmente no ampara trabajar, y encadenar años así no es un plan. Para vivir aquí están las residencias (pensionado, rentista, inversionista), que se inician desde un consulado y llevan meses de papeleo.
Se paga en peso dominicano (DOP). Circulan billetes de 50, 100, 200, 500, 1.000 y
La tarjeta funciona en supermercados, malls, cadenas y en la mayoría de restaurantes de ciudad y zonas turísticas. El efectivo manda en colmados (la tienda de barrio que hay en cada esquina), comedores, guaguas (los autobuses y minibuses locales), motoconchos (mototaxis), mercados y propinas. Lleva siempre billetes pequeños: con uno de
La cuenta ya lleva el 10% de "ley" (la propina legal, que va al personal); por buen servicio se deja un 5–10% extra en efectivo, sin obligación. En el supermercado es costumbre dar
Instala una eSIM antes de volar y tendrás datos al aterrizar, sin tienda, sin pasaporte y sin número local. Holafly tiene planes de datos ilimitados para República Dominicana (van sobre la red de Altice; 30 días costaban
Los alquileres por meses de las zonas céntricas de Santo Domingo, del centro de Las Terrenas y de Bávaro suelen tener fibra de Claro o Altice, suficiente para videollamadas y sesiones largas. Fuera de esos núcleos (urbanizaciones en ladera, zonas rurales) es más fácil acabar con internet inalámbrico o Starlink. No hace falta montar un examen: con preguntar al anfitrión qué conexión tiene la casa y a qué velocidad ya sabes a qué atenerte, y si quieres afinar, pídele una captura de un test de velocidad. Al llegar, hazlo tú a la hora a la que vas a trabajar. Si la casa va por Starlink, cuenta con que el ancho de banda se mueva: los planes residenciales son los últimos en la cola cuando la zona se carga y la capacidad se reparte entre todos los de la misma celda (política de uso de Starlink), así que puede ir perfecta a una hora e intermitente a otra.
Compensa una SIM prepago local: Claro tiene la cobertura más amplia y Altice es la alternativa, y se compran con el pasaporte en sus tiendas oficiales (hay en los malls). Los datos se cargan con recargas y paquetes desde la app o en cualquier colmado (prepago Claro, prepago Altice); en Claro, las recargas desde
Los apagones (cortes de luz) dependen mucho de la zona: los barrios céntricos de las ciudades van en "circuitos 24 horas", pensados para no cortarse, y en barrios populares y zonas rurales los cortes son más frecuentes. Dos casos aparte: Punta Cana y Bávaro dependen de CEPM, una eléctrica privada muy estable, y Las Terrenas de una compañía local con cortes ocasionales, casi siempre mantenimientos avisados.
Lo que hacen los que viven de su conexión: preguntar antes de reservar si el edificio tiene "planta full" (generador para todo el edificio) o "inversor" (baterías que mantienen algunos enchufes y el router), trabajar con el portátil cargado y llevar una batería externa para el móvil. Edesur, la distribuidora de la capital y el sur, publica los mantenimientos programados de cada circuito (consulta).
Lo normal es el autobús interurbano con aire acondicionado, cómodo, puntual y barato, que sale de la terminal de cada compañía.
Los viernes por la tarde, los domingos por la noche y en Semana Santa los autobuses se llenan: compra con antelación o llega pronto.
Casi no hay vuelos domésticos útiles: lo que cuenta es elegir bien el aeropuerto de llegada. Santo Domingo (SDQ) para la capital, Punta Cana (PUJ) para el este, Puerto Plata (POP) y Santiago (STI) para el norte, y El Catey (AZS) para Samaná y Las Terrenas.
Uber funciona en Santo Domingo, Santiago, Puerto Plata, Punta Cana y La Romana, y en la capital también DiDi e inDrive: precio cerrado antes de subir y pago con tarjeta, la forma más cómoda de moverse. Santo Domingo tiene además metro y teleférico por
Tu carné vale los primeros tres meses; el permiso internacional ahorra discusiones en un control. En Santo Domingo no compensa: tráfico, aparcamiento y Uber barato. Sí tiene sentido para excursiones, en el corredor de Punta Cana y en la península de Samaná, donde lo habitual es moto, scooter o quad. Alquila en una empresa con oficina, contrata seguro a todo riesgo o una cobertura de franquicia y fotografía el vehículo antes de salir.
Con agresividad: motos adelantando por los dos lados, carriles que nadie respeta y cláxones constantes. El país tiene una de las tasas de muertes en carretera más altas del mundo, con la mayoría de víctimas en moto (informe de la CEPAL). Cuenta con el doble de tiempo en las horas punta de la capital y en las salidas de fin de semana.
Para una persona, con apartamento amueblado de un dormitorio, comida, transporte, datos y luz:
La moneda varía: verás anuncios en dólares y anuncios en pesos, y hay caseros que aceptan euros. No es que por ser extranjero te cobren de otra forma, así que pacta importe y moneda antes de pagar y deja claro quién asume el cambio.
En un alquiler por meses suelen entrar el wifi, el agua y el mobiliario, y a veces la limpieza. La luz es la excepción: en la mayoría te leen el contador al entrar y al salir y te cobran la diferencia. La tarifa residencial es escalonada y sube con el consumo (tarifas), así que con aire acondicionado a diario un mes ronda los
Los contratos formales son de 12 meses, con uno o dos meses de fianza más el primer mes por adelantado (cómo funcionan), y la referencia nacional de 2026 para un dormitorio ronda los
El Ministerio de Turismo tiene una guía de platos para empezar.
Son los restaurantes de barrio para el almuerzo, más o menos de 12 a 15 h. Señalas en el mostrador lo que quieres (arroz, habichuelas y la carne del día) y pagas por el plato del día:
Camiones de chimi al caer la noche, puestos de frituras con empanadas y quipes y carritos de fruta cortada. Barato y rico; elige los puestos con cola de gente del barrio.
Los malls de las ciudades tienen patios de comida con aire acondicionado y pago con tarjeta. Supermercados como La Sirena, Nacional o Bravo tienen mostrador de comida preparada, útil los primeros días.
El café dominicano se toma corto, fuerte y dulce, y en la capital y los pueblos turísticos hay cafés de especialidad. El colmado es la tienda de la esquina: cerveza fría, lo básico, recargas del móvil, reparto en moto por WhatsApp y punto de reunión del barrio, con música alta incluida.
No bebas agua del grifo: en casa se usan botellones de 5 galones que trae el colmado. La comida no pica. Comer vegetariano es posible con arroz, habichuelas, tostones y ensaladas, pero pregunta, porque muchos guisos llevan base de carne.
Las clínicas privadas, que son las que usarás, piden pago o garantía del seguro antes de atenderte. Viaja con un seguro de viaje o para nómadas con cobertura médica, como Intermundial, Heymondo, IATI o SafetyWing, y guarda su teléfono de asistencia en el móvil.
Hay en cada barrio, muchas abren 24 horas y casi todas reparten a domicilio si les escribes por WhatsApp. Cadenas como Farmacia Carol o Los Hidalgos están por todo el país. Hay una diferencia que sorprende viniendo de Europa: la ley dominicana sí exige receta para los antibióticos y para los estimulantes sexuales (Salud Pública), pero el control es irregular y se despachan medicamentos que en casa no saldrían sin ella (un estudio sobre antibióticos). Que se pueda comprar no lo convierte en buena idea: trae tu medicación de casa y, para algo serio, pasa por una clínica.
Hay dengue, chikungunya y zika todo el año, con más casos en época de lluvias: usa repelente, sobre todo al amanecer y al atardecer. El CDC recomienda tener al día las vacunas habituales y la hepatitis A, y hay algo de riesgo de malaria en algunas provincias, entre ellas La Altagracia (Punta Cana) y Santo Domingo (detalle del CDC); consulta en un centro de vacunación antes de viajar. El sol quema rápido: gorra, crema y electrolitos si caminas al mediodía.
Las penas por drogas son duras, con prisión preventiva que puede alargarse mucho. Lleva encima una copia del pasaporte con el sello de entrada, y nunca pases por la aduana un paquete de otra persona.
El 911 atiende policía, bomberos y ambulancias en todo el país. La policía turística (CESTUR) está en el 809-200-3500 (web).
Hace calor todo el año: máximas de 28–32 °C y mínimas de 21–24 °C. Lo que cambia de un mes a otro es la lluvia, la humedad y el riesgo de huracanes, no la temperatura.
De diciembre a abril: menos humedad y menos lluvia en la capital y el este, con enero a marzo como los meses más secos de Santo Domingo. Es también temporada alta, con precios más altos, y en Semana Santa (marzo o abril) medio país se va a la playa.
Va del 1 de junio al 30 de noviembre, con la mayor actividad de mediados de agosto a mediados de octubre (NOAA). No todos los años llega uno, pero una tormenta tropical basta para dejar días de lluvia intensa, inundaciones y cortes de luz. Si vienes en esos meses, reserva con cancelación flexible, sigue los avisos del INDOMET, el servicio meteorológico nacional, y del COE, y ten a mano agua, algo de efectivo y la batería cargada.
Ropa ligera, crema solar, repelente y un chubasquero o un paraguas en la mochila, porque los chaparrones llegan de golpe. Añade una sudadera para el aire acondicionado de autobuses y malls. En la costa este, de junio a agosto puede llegar sargazo (algas) a algunas playas; la guía de Punta Cana lo explica.
Ve a Santo Domingo: hay coworkings con pase de día y salas donde hacer llamadas, y malls con aire acondicionado como plan B. En la costa norte, Cabarete. En Las Terrenas y Punta Cana hay algún espacio (COMÚN CoWork en el primero, Cana Work en el segundo), pero la oficina real suele ser el apartamento. Colivings dedicados apenas hay; lo habitual es piso propio y coworking.
No hay visado ni programa para nómadas digitales. Quien viene a trabajar en remoto entra como turista y paga la tasa de estadía al salir (ver Entrada y visados).
La hora es UTC-4 todo el año, sin cambio de horario. Coincide con Nueva York en el verano estadounidense y va una hora por delante en invierno. España y el resto de Europa central van cinco o seis horas por delante, así que tu mañana es su tarde: si trabajas con un equipo europeo, las llamadas caen entre las 8 y las 12 h de aquí y la tarde queda libre para programar.
Tipo estadounidense, a 120 V y 60 Hz. Los cargadores de portátil y móvil aceptan ese voltaje, así que desde Europa solo necesitas un adaptador de viaje. Algunos edificios antiguos solo tienen enchufes de dos patas: si tu cargador lleva toma de tierra, el adaptador lo resuelve.
Varios feriados se trasladan al lunes y crean puentes; el calendario del Ministerio de Trabajo recoge las fechas de cada año. La Semana Santa es la que hay que planificar: el país entero se va a playas y ríos, los autobuses se llenan, los precios suben y los pueblos tranquilos se vuelven ruidosos. Navidad y Año Nuevo funcionan igual, y en febrero hay desfiles de carnaval los domingos, alrededor del Día de la Independencia (27 de febrero).
Muchos pisos por meses tienen lavadora; si no, las lavanderías de barrio lavan por peso y lo devuelven doblado. El agua para beber llega en botellón y el colmado lo sube a casa.