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Cuba

Notas en camino

La última parada de la ruta. Probando cómo se sostiene el nomad coding en la isla: primeras notas muy pronto.

Cuba es la última parada de la ruta, y la estoy evaluando en primera persona para nomad coding: internet, coste de vida, alojamiento de larga estancia, fiabilidad eléctrica, caminabilidad y espacios de trabajo.

Las notas y la guía completa irán aterrizando aquí a medida que avance la evaluación: nada de datos de segunda mano, solo lo que vivo y mido.

Guía del país

Entrada y visados

Cuba pasó a una e-visa obligatoria a mediados de 2025 y el papeleo en sí es sencillo; el efecto colateral sobre futuros viajes a EE.UU. es lo que casi todo el mundo pasa por alto.

La e-visa es obligatoria para casi todos los turistas desde el 1 de julio de 2025 y se solicita online en evisacuba.cu; las tarjetas de turista físicas solo valieron hasta finales de 2025 como transición. Cuesta aproximadamente 25–100 USD según nacionalidad y canal, se tramita en 2–5 días hábiles y es de entrada única para estancias de hasta 90 días, ampliables una vez por otros 90. Sobre el papel es cómodo para estancias de uno o dos meses, aunque esas duraciones vienen de fuentes de 2025: verifica la duración sellada a la llegada. El formulario D’Viajeros (salud, aduanas e inmigración en uno) también es obligatorio y se rellena online en los días previos a la llegada; la e-visa queda vinculada a su código QR.

La gran advertencia es para quien use el programa de exención de visado de EE.UU.: cualquier visita a Cuba desde el 12 de enero de 2021 te deja sin derecho a ESTA: los ESTA existentes se revocan y los futuros viajes a EE.UU. exigen visado B. Cuba sigue en la lista estadounidense de patrocinadores del terrorismo en 2026, así que la norma se mantiene.

Dinero

El dinero en Cuba son tres realidades paralelas: un peso en caída, una dolarización progresiva y una tasa de cambio oficial que, si la usas, te cuesta en silencio la mayor parte de tu dinero.

Planifica el presupuesto de toda la estancia en efectivo físico: euros o dólares. Las tarjetas emitidas en EE.UU. no funcionan en ningún sitio por el embargo; las Visa y Mastercard no estadounidenses funcionan en teoría en algunos cajeros y hoteles, pero entregan CUP a la castigadora tasa oficial más comisiones; solo para emergencias. La tasa que importa es la informal de la calle: en torno a 380 CUP por dólar a mediados de 2025 y aproximadamente 500–525 a principios de 2026, frente a una tasa oficial personal fijada durante años en 120 (en diciembre de 2025 apareció una nueva tasa oficial flotante en torno a 410). El Toque publica la referencia informal diaria; consúltala, porque en la brecha entre tasas puede evaporarse alrededor de tres cuartas partes de tu dinero.

La realidad sobre el terreno: se cambia de manera informal a través de gente de confianza (los anfitriones de casas particulares lo hacen de forma habitual), conviene evitar la CADECA del aeropuerto salvo para cantidades pequeñas, y muchos negocios privados ya ponen precios y aceptan USD o EUR en efectivo directamente. Existe además la tarjeta prepago en dólares Clásica (emitida por Fincimex: no personalizada, disponible para extranjeros, recargable en efectivo), aceptada en tiendas estatales en dólares y para combustible; útil, no imprescindible. La propina ronda el 10% en restaurantes privados, y las propinas pequeñas en CUP o USD son habituales y significan mucho.

Conectividad

La conectividad es un monopolio estatal (ETECSA) y, junto con la electricidad, una de las dos grandes limitaciones de la isla para el trabajo remoto.

La web principal de ETECSA está pensada para los locales; como extranjero acabas dirigido, en la práctica, a suenacuba.com, el canal de ETECSA para visitantes. La vía práctica: compra la SIM turística Cubacel Tur en la web desde el extranjero antes de volar (unos 25 USD: 2,5 GB más 20 minutos y 20 SMS, válida 30 días) y recógela a la llegada; en el aeropuerto suele haber varios mostradores de Cubacel/ETECSA donde te la entregan y el personal te ayuda a dejarla funcionando. Si no la compraste antes, puedes hacerlo allí mismo: el aeropuerto ofrece un wifi específicamente para que entres en la web y la compres en el momento. El pago es siempre en dólares y con tarjeta de crédito, a los precios publicados en la propia web (no aceptan moneda local para esto), y las recargas posteriores se hacen en la misma web: hay paquetes con bonos mayores (el mío fue de 10 GB) y cada recarga extiende la vigencia del servicio. Un truco que solo descubrí cuando un SMS de recarga lo mencionó: al estrenar SIM, el contador de datos del propio teléfono se pone a cero, así que para saber cuánto te queda de verdad marca *222*887# (parece funcionar solo con la SIM Cubacel Tur).

Una SIM normal ronda los 1.000 CUP. Desde el «tarifazo» del 30 de mayo de 2025, las recargas en pesos están limitadas a 360 CUP al mes y los datos extra se cobran casi a precio de dólar (~25 USD por gigas adicionales). En la práctica, el visitante paga los datos en divisa.

ETECSA no vende eSIM. Las eSIM internacionales funcionan solo por roaming: GigSky y GlobaleSIM son opciones verificadas, con un plan ilimitado de 30 días en torno a 67 USD a mediados de 2025. Y ojo: Holafly y Airalo NO cubren Cuba. Las velocidades están entre las peores del mundo: media móvil de unos 3–4 Mbps, 3G/4G en ciudades y peor durante los apagones. El wifi son hotspots de hoteles y parques con tarjetas Nauta, o ADSL de Nauta Hogar en las casas (~8–10 Mbps en el mejor caso, irregular). Una casa con Nauta Hogar funcionando es oro. Los cortes deliberados son un riesgo real: las protestas de julio de 2021 trajeron un apagón de red de unas 72 horas más bloqueos de plataformas, y las interrupciones selectivas se repiten (NetBlocks las monitoriza).

Una VPN es en la práctica obligatoria, tanto por los geobloqueos de empresas de EE.UU. como por los bloqueos locales, pero no toda VPN funciona desde Cuba: las VPN con sede en EE.UU. suelen fallar aquí (cumplimiento del embargo). Lo aprendí por las malas, con una VPN estadounidense instalada en el extranjero que parecía ir bien y falló al llegar. Instala antes de volar una VPN con sede fuera de EE.UU.: Proton VPN (suiza) está verificada y funciona bien desde la isla. Prueba al menos dos antes de llegar; configurarlas desde dentro de Cuba no es algo con lo que se pueda contar.

Cómo moverse

Del aeropuerto de La Habana a la ciudad, el taxi oficial cuesta 25–35 USD en efectivo (USD o EUR); acuerda la tarifa antes, porque en la práctica no se usan taxímetros. Dentro de La Habana, La Nave (iOS, Android) funciona como el Uber cubano: en efectivo y con estimación de tarifa por adelantado, solo en La Habana, y el registro funciona con números de teléfono europeos pero no con números de EE.UU. Los taxis urbanos entre barrios rondan los 5–15 USD, y los colectivos o almendrones, los coches clásicos compartidos de rutas fijas, son la opción local barata.

Entre ciudades, los buses de Viazul conectan la isla (La Habana–Viñales, unos 18 USD); reserva online con una tarjeta no estadounidense, y con antelación, porque las salidas se agotan con días de margen. El dominio de reservas ha cambiado antes, así que verifica el actual. Los colectivos privados interurbanos rivalizan con Viazul en precio y comodidad. El alquiler de coches es solo estatal, caro y escaso, con colas de combustible encima; rara vez merece la pena.

Coste y alojamiento

La casa particular es LA institución de larga estancia, y la negociación mensual en efectivo es donde Cuba se vuelve realmente barata. Las tarifas turísticas por noche rondan los 20–60 USD, y los anfitriones suelen encargarse de la colada, las comidas, el cambio de divisas y de arreglar lo que se rompa. Negociado por meses, un apartamento de un dormitorio en La Habana queda en torno a 250–600 USD (el Vedado céntrico y La Habana Vieja en la parte alta; lo moderno o de lujo desde 1.000 USD).

Airbnb opera en Cuba con casas licenciadas y funciona bien para la primera o segunda semana; después, la jugada estándar es negociar directamente en efectivo el mes completo. El filtro que importa más que el precio: generador, solar o respaldo de baterías, Nauta Hogar o buen 4G, y tanque o cisterna de agua. Pregunta por todo ello explícitamente antes de comprometerte. Un mes realista con todo incluido ronda los 800–2.000 USD según el nivel de confort y lo bien que manejes el cambio.

Salud y seguridad

El seguro médico de viaje es obligatorio para entrar desde 2010 y pueden comprobarlo a la llegada; las pólizas de EE.UU. generalmente no se aceptan, y quien viaje sin cobertura válida puede comprar una póliza de Asistur en el aeropuerto. Los extranjeros se atienden en clínicas internacionales y pagan de su bolsillo, reclamando el reembolso después: las aseguradoras no pueden transferir fondos a Cuba.

Las farmacias están crónicamente vacías: lleva toda la medicación para la estancia completa, incluidos los básicos. EE.UU. mantiene a Cuba en aviso de viaje de nivel 2 (delincuencia más la red eléctrica poco fiable). El crimen violento es bajo para la región aunque va en aumento; los riesgos prácticos son carteristas, tirones de bolso, sobreprecios y jineteros, los buscavidas de las zonas turísticas. Y no bebas agua del grifo: solo embotellada o filtrada.

Clima y temporadas

De noviembre a abril es la temporada seca y la mejor ventana: 25–30 °C, humedad baja, pero también precios de temporada alta. De mayo a octubre hacen 32–35 °C con mucha humedad y aguaceros cortos e intensos, y es cuando más muerden los apagones al dispararse la demanda de aire acondicionado. La temporada de huracanes va del 1 de junio al 30 de noviembre con pico de agosto a octubre; para una estancia que depende de la electricidad y la conectividad, ese es el tramo a evitar. De marzo a mediados de abril está el punto dulce.

Ecosistema nómada

En Cuba no hay, en esencia, escena nómada, y para la audiencia de esta web el dato decisivo no es la escena, sino el bloqueo de servicios.

La comunidad es minúscula: un coworking destacable (Amarillo Coworking, en el Vedado habanero) y, por lo demás, casas, lobbies de hotel y cafés con hotspot, con una mezcla de expats y desarrolladores locales muy resilientes. La zona horaria es un activo real: America/Havana coincide con la costa este de EE.UU. y va seis horas por detrás de Europa Central: solape excelente en ambas direcciones.

Ahora lo crítico, sin rodeos: por el embargo de EE.UU., muchas tecnológicas estadounidenses bloquean las IP cubanas (bloquean las empresas, no Cuba). Google Cloud, Google Developers, Google Play y Google One están bloqueados (Search, Gmail y Maps funcionan). AWS no está disponible; GitLab, Docker Hub, Zoom, PayPal, Stripe, Adobe y las descargas de Oracle/Java están bloqueados, y npm está parcialmente restringido (la lista cuban-restricted, mantenida por la comunidad, sigue los bloqueos). GitHub es la gran excepción, disponible en general para desarrolladores en Cuba según su política de controles comerciales. Y el que más importa aquí: OpenAI y Anthropic no dan servicio en Cuba. Las herramientas tipo Claude, ChatGPT o Copilot solo llegan a la isla a través de una VPN, lo que incumple los términos de esos servicios y conlleva un riesgo real de suspensión de cuenta.

La solución estándar es una VPN de pago funcionando 24/7, con cuentas, facturación y al menos una VPN de respaldo configuradas antes de volar. El veredicto honesto: una base fascinante para trabajo tolerante al offline; programar dependiendo de IA se sostiene sobre un hilo de VPN a unos 4 Mbps con cortes de luz diarios. Planifica exactamente para eso, o elige otra isla.

Esenciales prácticos

La electricidad es la limitación práctica número uno. La red sufrió cinco colapsos nacionales entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, empujada por la escasez de combustible y plantas con décadas de antigüedad. Fuera de La Habana, los apagones programados diarios de 8–16 horas o más son lo normal; La Habana está relativamente protegida, pero aun así ha visto cortes de hasta unas 12 horas al día. Las consecuencias son directas: reserva solo alojamiento con generador, placas solares o respaldo de baterías (las estaciones tipo EcoFlow son habituales en las mejores casas); lleva una regleta con protección contra sobretensiones y power banks grandes; y cuenta con que los apagones también tumban las antenas móviles y las bombas de agua. Las empresas eléctricas provinciales publican los horarios de apagones diarios, difundidos por medios estatales como Cubadebate.

Hay un truco de alojamiento que conviene conocer: algunas zonas tienen prioridad eléctrica por estar cerca de hospitales o instalaciones que necesitan luz ininterrumpida, y en las viviendas de esas zonas casi nunca se corta. Algunos anuncios de Airbnb lo mencionan en la descripción. Cuesta encontrarlo, pero es factible si buscas con tiempo y preguntas directamente al anfitrión por el chat. Yo pasé una semana entera en una de ellas sin un solo problema de luz ni de agua.

La corriente en sí convive entre 110V y 220V a 60Hz, con enchufes tipo A/B sobre todo y C/L en edificios más nuevos: comprueba el voltaje de cada toma antes de enchufar un portátil. El idioma es el español, con inglés limitado fuera del turismo. Y la escasez es el telón de fondo diario: lleva toda la medicación, artículos de aseo, snacks y cables y cargadores de repuesto para la estancia completa.

Destinos

La Habana

Notas en primera persona desde La Habana, con base en la zona del Vedado. Irán aterrizando más secciones a medida que avance la evaluación.

Llegar desde el aeropuerto

La opción asequible es Viazul: en su web se puede reservar un transporte desde el aeropuerto hasta el centro de La Habana, que te deja en la zona del Vedado por unos 10 €. La alternativa es el taxi en la terminal, que ronda de 30 a 50 dólares según negocies. Yo pagué 30, y normalmente hay algo de margen si regateas un poco.

Moverse por la ciudad

Lo que funciona ahora mismo son los triciclos eléctricos. Unos hacen rutas fijas compartidas y te ahorras un buen dinerito; otros van como taxi directo y cobran más. Los encuentras en casi cualquier calle céntrica transitada, y si estás en una zona más tranquila, basta con andar unas pocas cuadras hasta una calle con más movimiento. Como referencia, del Vedado a La Habana Vieja cuesta unos 2.000 CUP, 2.500 como mucho. La regla de oro antes de subir: pregunta si llega a tu zona y cuánto cuesta.